PRESENTACION

La distinción entre jerarquía y grados

 

El psicoanalista solo se autoriza a partir de sí mismo.

Esto no excluye que la Escuela garantice que un Psicoanalista surge de su formación.

El analista puede querer esa garantía, si así ocurre entonces solo puede ir mas allá:

volverse responsable del progreso de la Escuela, volverse psicoanalista de su experiencia misma

Jacques Lacan

Proposicion del 9 de octubre

 

A 20 años de la fundación de Encuentros de psicoanálisis, renovamos nuestro objetivo de ofrecer un lugar de enseñanza y transmisión del psicoanálisis para abordar los interrogantes que atraviesan nuestra practica.


Que muestra el psicoanálisis? Que no tiene nada mas seguro de hacer valer en su activo que la producción de psicoanalistas teniendo en cuenta que el psicoanalista es aquel que ofrece su garantía a la transferencia.


Dónde encuentra el analista su garantía?: 
En el análisis del analista, en el análisis de control y en su formación. El analista encuentra en la Escuela la garantía de su formación, teniendo en cuenta el valor que tiene el ejercicio continuo de trabajo y producción sostenido en la transferencia de trabajo, transferencia que no seria posible sin una dirección. La Escuela otorga esa dirección partiendo de la riqueza aportada por
Jacques Lacan en su retorno a los textos freudianos como un nuevo modo de abordar la clínica psicoanalítica.


Sabemos la transformación que se produce en cada uno de nosotros al situarse bajo una enseñanza, abriendo una nueva posición de acceso al saber. Esta producción hace lazo social y articula la transferencia entre los analistas.


Fuimos creando en el funcionamiento diferentes dispositivos de trabajo:
Sección clínica, Sección Cartel, Dispositivo de lectura, Seminarios, Jornadas, Publicaciones.


En estos años de pandemia tuvimos y seguimos teniendo la oportunidad de recrearlos bajo una nueva modalidad de funcionamiento virtual a través del Zoom, poniendo en marcha la creatividad para seguir sosteniendo la Escuela y hacerla crecer y poder ir mas allá de las fronteras que nos propusimos inicialmente, pero esto no hubiera sido posible sin el anudamiento transferencial entre los diferentes miembros de la Escuela.
Para cada uno de ellos va mi gran agradecimiento.

 

Estos dos últimos años mi Seminario: La dirección de la cura y las Estructuras clínicas estuvo dedicado a interrogar el “Seminario La angustia” de J. Lacan, es por esta razón que deseo ofrecerles algunas cuestiones que allí se plantean y que me hicieron volver a pensar la Enseñanza y la transmisión en psicoanálisis:
La verdad del psicoanálisis, al menos en parte solo es accesible a la experiencia del psicoanalista. El principio mismo de una enseñanza parte de la idea de que sin embargo es accesible, y puede ser comunicable a todos aquellos que el psicoanálisis le concierne.


Nada esta resuelto todavía ya que la experiencia psicoanalítica debe a su vez ser orientada, a falta de lo cual se extravía, Lacan orientó la practica freudiana, aun así se extravía si se parcializa. Se parcializó con la lectura de los posfreudianos, ellos retomaron la mas de las a
veces una parte de la obra y no toda. Hoy la lectura de la obra de Lacan también se parcializa todo el tiempo y lejos de ser una profundización o un aporte a la obra de Freud es propiamente una reducción, por ejemplo pueden decir es mejor leer los últimos Seminarios y no los primeros, A esta reducción Lacan la llama una verdadera aberración al campo de la experiencia. Sin duda fue forzada al comienzo del psicoanálisis por una especie de espesamiento que se produjo en el campo de la primera exploración analítica, porque se caracterizó por un estilo de iluminación de brillo que sigue acompañando la difusión de su enseñanza.


Es por esta razón que mantenemos nuestra propuesta inicial, profundizar cada uno de los Seminarios de Lacan en su diferentes tiempos , y en su retorno a Freud. El avance de su pensamiento en cada tramo de su obra es nuestra garantía de formación y un nuevo modo de abordar la practica del psicoanálisis.


En relación a la Clínica psicoanalítica podemos decir que en el análisis la curación de nuestros analizantes llega en cierto modo por añadidura . En ello se creyó advertir algún desdén hacia aquel a cuyo encargo estamos, hacia aquel que sufre. Pero es bien cierto que nuestro deber es el de mejorar la posición del Sujeto.

 

Su discurso, el de Lacan, consiste en recordar que en el interior de nuestra experiencia todas las preguntas pueden plantearse y precisamente debemos encontrar un lazo entre ellas que al menos a nosotros nos garantice no hacer trampa con lo que constituye nuestro instrumento, abordar el saber en el plano de la verdad. 


Renovamos, una vez mas, nuestro compromiso con la Escuela, compromiso que
posibilita que el deseo de analista se despliegue en la extensión.

La Escuela, a su vez, pone de manifiesto los tres pilares fundamentales para la posición del

analista:

 

El análisis personal, el análisis de control y la formación en una Escuela de psicoanálisis.

 

Es nuestro deseo que bajo el significante Encuentros de Psicoanálisis asumamos el

compromiso de hacer difusión del discurso psicoanalítico en diferentes ámbitos de

nuestra cultura en el contexto social y científico actual.

 

Compromiso que desembocan en

un estilo de vida, que nos resguardan del malestar en la civilización.

 

Haciendo propias las palabras de Lacan, podemos decir que los resultados del psicoanálisis hacen un papel mas digno que las fluctuaciones de moda y premisas ciegas de tantas terapéuticas modernas.